Un «Monster Truck» fuera de control embistió a los asistentes de una exhibición en Popayán, causando la muerte de una niña y otra persona dejando quince heridos graves. La tragedia ocurrió cuando el vehículo saltó las precarias vallas de seguridad tras una falla mecánica, atrapando a los espectadores de las primeras filas.
Oscar Manuel Urrego R.
Popayán
Lo que debía ser un espectáculo de entretenimiento motorizado en la capital del Cauca terminó en una pesadilla. Un vehículo de grandes proporciones, conocido técnicamente como «Monster Truck», embistió a una multitud de espectadores durante una demostración de maniobras extremas, dejando un saldo parcial de quince heridos y la confirmación del fallecimiento de una menor de edad y un joven . El siniestro se produjo cuando el automotor realizaba una serie de saltos y giros; en ese instante, al parecer por una falla mecánica o pérdida de tracción, el vehículo se desvió violentamente de la pista delimitada. Las vallas de seguridad, que resultaron trágicamente insuficientes ante el peso y la potencia del motor, fueron superadas en segundos, atrapando a las personas que se encontraban en las primeras filas del evento.
El balance de víctimas es desgarrador. Se ha confirmado el deceso de una niña de aproximadamente ocho años, quien debido a la gravedad de sus heridas falleció poco después de ser ingresada a un centro asistencial. Además, al menos quince personas resultaron con lesiones de diversa consideración, incluyendo a varios menores de edad y adultos mayores que fueron trasladados de urgencia al Hospital Universitario San José y a la Clínica Santa Gracia, donde algunos permanecen bajo pronóstico reservado. Ante la magnitud de la emergencia, la Alcaldía de Popayán y la Oficina de Gestión del Riesgo coordinaron la suspensión inmediata de la exhibición, mientras el área era acordonada para las labores de criminalística y el peritaje técnico de rigor.
La Fiscalía General de la Nación ha iniciado una investigación penal para determinar si el evento contaba con los permisos de seguridad requeridos y si existió negligencia por parte de los organizadores en la disposición del escenario. El operador del vehículo se encuentra bajo custodia de las autoridades para rendir indagación y someterse a las pruebas legales pertinentes. Este suceso reabre el debate nacional sobre la precaria regulación de espectáculos de alto riesgo en espacios públicos. «Las vallas eran simples cintas y separadores peatonales que nada pudieron hacer ante un vehículo de ese tamaño», denunció uno de los asistentes con indignación. Popayán hoy viste de luto mientras las familias de las víctimas exigen justicia y claridad sobre quién autorizó una exhibición de tal magnitud sin las garantías mínimas para proteger la vida humana.