El sistema de TransMilenio colapsó en Bogotá originando una serie de problemas que demostró la incapacidad de los directivos del sistema masivo de transporte.
Cuestionan la capacidad de los directivos en especial al concuñado del alcalde Petro, Fernando Sanclemente.
Es la frase que más repiten los maltratados usuarios del transporte masivo en Bogotá, ahora tomado por ladrones, violadores, psicópatas, enfermos sexuales, vendedores ambulantes, drogadictos, homicidas y toda clase de delincuentes.
Los casos de agresión sexual contra indefensas mujeres se están produciendo sin que se tomen medidas para evitar el caos que reina en las estaciones y en los articulados, como consecuencia de la alta demanda en el servicio: un millón quinientos mil pasajeros se movilizan diariamente.
Todos los días hay denuncias sobre agresión sexual en Transmilenio, con el silencio cómplice de los directivos, que no toman cartas en el asunto por estar más pendientes de la producción de dinero a través de ese servicio que en la suerte de sus usuarios.
Las campañas educativas y publicitarias de Transmilenio, a pesar de gastarse en ellas sumas multimillonarias, son nulas por cuanto no llegan a los usuarios, como tampoco a la mayoría de medios de comunicación.
Pero el problema de agresión sexual que se registra en el sistema de Transmilenio es uno de los muchos conflictos que a diario se viven.
Los habitantes de la calle han encontrado la fórmula para ingresar a las estaciones, donde abordan los buses para solicitar la caridad de los pasajeros. Los vendedores ambulantes se han multiplicado, y han ocasionado en muchos casos la incomodidad de los pasajeros, que, aunque denuncian esta clase de anomalías ante la empresa, ella pasa de «agache» ante esta serie de problemas que ha ocasionado el retiro de usuarios que prefieren los buses viejos, donde cuentan con mayor seguridad.
Primicia hizo un recorrido por las diversas estaciones y los articulados, y encontró a usuarios con estrés como consecuencia del maltrato de que son víctimas.
Sobrecupo
Las estaciones, especialmente en las horas pico, parecen corrales. El sistema colapsó, sin embargo, en vez de ampliarlas con varios vagones, determinaron utilizar los recursos económicos para realizar nuevos estudios. Los buses tienen que cerrarse a presión por la cantidad de gente que necesita transportarse.
Álvaro Gómez Hidrozo, consultado en la estación subterránea de Ricaurte, dijo: «Los vendedores ambulantes se han tomado todos los pasillos, los operarios de Transmilenio no dicen nada, la Policía pasa como si nada. Incluso varias personas me han dicho que hasta vendedores de estupefacientes tienen sus sitios para expender drogas».
Agregó: «En los buses, los ladrones lo esculcan a uno al aprovechar que uno viaja como salchicha en lata. Las mujeres son manoseadas por maniáticos sexuales; los drogadictos están en las estaciones y en los buses pidiendo plata. Los vendedores ambulantes son intensos y numerosos. Nadie dice nada, es un sistema sin Dios ni ley».
Los buses pasan totalmente copados y las estaciones permanecen totalmente llenas. Sin embargo, como consecuencia de una política adecuada en manejo de las rutas, se observa cantidad de buses movilizándose vacíos con el aviso «en tránsito», lo cual genera furia entre los usuarios.
Degenerados
Al colapsar el sistema de Transmilenio, aprovechando la sobre demanda, degenerados sexuales salen al ataque y las mujeres son sus principales víctimas. Muchas damas tienen que soportar el toque de sus zonas íntimas por parte de esta clase de individuos, que suben a hacer su «agosto» en los articulados.
Luz Fernanda Machamín fue una de las damas que reveló a los periodistas de Primicia ese fenómeno: «Es una tortura utilizar el Transmilenio, que, por pura necesidad, lo utilicé porque una es sometida a las peores humillaciones. Algunos degenerados aprovechan que los buses están completamente llenos, para tocarnos y hacernos propuestas indecentes. Nadie dice nada, ni hace nada. Hoy tengo que venir con un aparato de choques eléctricos que me compró mi esposo para defenderme».
Al ser consultada sobre la seguridad, manifestó: «Me han robado desde 200 000 pesos hasta 1 000 pesos en monedas, porque a uno lo esculcan, le rompen las carteras. En varias oportunidades he visto cómo sacan cuchillos para robar a la gente. Definitivamente, Transmilenio se puteó».
En el portal del Norte consultamos a la Policía sobre el incremento de los delitos sexuales, y algunos agentes reconocieron que muchas de las personas víctimas de los degenerados se abstienen de entablar las denuncias por vergüenza, o por falta de tiempo.
HABITANTES DE LA CALLE
Logramos hablar con un habitante de la calle para que nos explicara por qué la invasión masiva al sistema de Transmilenio. Se negó en primera instancia en revelar su nombre. «La Policía nos sacó de la Calle de Bronx, y ahora buscamos dónde levantamos monedas para el vicio y la comida; aquí podemos entrar sobre la avenida Caracas con 13. Las puertas están dañadas, solamente es necesario empujarlas, y adentro». Al ser indagado si la Policía o los operarios del sistema les decían algo, dijo: «Ellos no se meten con nosotros, nos dejan tranquilos para que nos rebusquemos el diario. El compromiso es portarnos bien con ellos».
También se le preguntó sobre cómo logran que les entreguen dinero: «Muchos nos dan plata por miedo. Nosotros miramos, especialmente, a la gente elegante, que es la más cobarde. En una ocasión una señora, por los nervios, me regaló un billete de 50 000 pesos».
Mientras tanto, del gerente de Transmilenio, Fernando Sanclemente, sus críticos sostienen que el único mérito que tiene es ser concuñado del alcalde, Gustavo Petro, porque su incapacidad ha quedado a la vista, pues ha ocasionado el peor caos que vive Bogotá en materia de transporte. En el próximo informe publicaremos las indagaciones con los directivos del transporte y la movilidad de Bogotá.
Las estaciones quedaron pequeñas y el hacinamiento no da para más
Se puteó PRIMICIA. Qué vulgaridad de noticia. Qué título tan ordinario y grosero. Qué irrespeto con los lectores. Qué lástima el tono que tiene ahora este periódico virtual. Pronto será como El Espacio pero en internet. Ya no me dan ganas de leer más este periódico virtual. Se puteó PRIMICIA.
luis enrique antolinez, sino sabe leer la noticia no la dice primicia, sino la gente mamada de que la traten como aminales. por eso dice: «SE PUTEÓ EL TRANSMILENIO» Es la frase que más repiten los maltratados usuarios del transporte masivo en Bogotá, ahora tomado por ladrones, violadores, psicópatas, enfermos sexuales, vendedores ambulantes, drogadictos, homicidas y toda clase de delincuentes.